El cold brew se ha convertido en una de las bebidas más populares del verano, aunque se disfruta todo el año. No necesita máquina: solo café, agua fría, un recipiente y paciencia. Si eliges bien el grano y la molienda, sale un café dulce, suave y con muy poco amargor.
Qué es y qué no es
El cold brew se prepara dejando el café molido en agua fría durante muchas horas, entre 12 y 24. Al no usar calor, la extracción es más lenta y más suave: destaca el dulzor y el cuerpo y deja atrás parte de la acidez y el amargor. No es lo mismo que un café con hielo, que se prepara en caliente y se enfría después, y conserva más la acidez y los aromas volátiles.
6 datos curiosos sobre el cold brew
- Un origen antiguo. Aunque parece una bebida moderna, en Japón ya se preparaba café en frío en el siglo XVII: el llamado «café de Kioto», por goteo lento de agua fría.
- Menos acidez percibida. Al extraerse sin calor, resulta más suave y menos ácido que el café caliente, algo que muchas personas notan en el estómago.
- Más concentrado. Suele prepararse como concentrado, así que, según cómo lo diluyas, puede tener tanta o más cafeína que un café caliente.
- Muy versátil. Se puede tomar solo, con hielo, con leche o incluso mezclado con tónica o gaseosa.
- Se conserva bien. A diferencia del café caliente, que se oxida rápido, aguanta en la nevera alrededor de una semana.
- El rey del verano. En Estados Unidos y Europa se ha convertido en una de las bebidas más pedidas cuando aprieta el calor.
Lo que necesitas
- 100 g de café de especialidad, recién molido o en grano para molerlo tú.
- 800 ml de agua fría, mejor filtrada o mineral de mineralización débil.
- Un tarro o jarra con tapa, de un litro.
- Un filtro: de papel, de tela o una prensa francesa.
La proporción
Con 1 parte de café por 8 de agua obtienes un concentrado que luego se rebaja. Si lo prefieres listo para beber, usa 1 parte por 12 a 15 de agua y no hará falta diluir.
Paso a paso
- Muele grueso. Como para prensa francesa, con partículas parecidas al azúcar moreno. Si lo pides molido en nuestra tienda, elige la molienda «Prensa francesa». Una molienda fina da un cold brew turbio y amargo.
- Mezcla. Echa el café en el tarro, añade el agua poco a poco y remueve con suavidad para que no queden grumos secos.
- Deja reposar. Tapa y guarda en la nevera entre 12 y 16 horas. A temperatura ambiente basta con 8 a 12 horas, pero en verano es mejor la nevera.
- Filtra. Cuela primero con un colador o la prensa y después con un filtro de papel para que quede limpio.
- Sirve. Mezcla el concentrado a partes iguales con agua, leche o bebida vegetal, sobre mucho hielo.
Guárdalo en la nevera en un recipiente cerrado. Está en su mejor momento los primeros días y aguanta aproximadamente una semana.
Qué café elegir
Casi cualquier café de especialidad funciona, pero cada uno da un cold brew distinto. Un tueste medio resalta el chocolate, los frutos secos y el caramelo; un café etíope aporta notas frutales y florales; y un tueste más claro da un cold brew fresco y afrutado. Estos son los nuestros:
Tres ideas para variar
- Cold brew tónico: hielo, tónica y concentrado por encima, con una piel de naranja. Queda muy bien con Colombia Sidra Tropical.
- Con leche y canela: concentrado, leche fría y una pizca de canela. Ideal con Guatemala El Chorro.
- En cubitos: congela parte del cold brew en cubiteras y úsalo para que tu café con hielo no se agüe.
Errores frecuentes
- Molienda demasiado fina: amargor y posos. Muele más grueso.
- Demasiadas horas: a partir de las 20 horas empiezan a aparecer sabores leñosos.
- Café viejo: el cold brew resalta todo, también lo malo. Usa café de tueste reciente.
¿No sabes cuál elegir? Escríbenos a info@arabiga-coffee.com o pásate por nuestras tiendas de Córdoba y te ayudamos.




